La mejor fórmula
es la música y el baile. Es la combinación
perfecta de los cinco sentidos junto con la armonía del cuerpo. Aunque no sepamos como bailar que paso usar o
en donde debemos parar. Lo más importante es dejar que todo fluya, con el fin
de coordinar con todo. Ya sea el suave
viento, la ligereza del sol por la tarde y la brisa del mar.
La música
es su complemento sin ella no podríamos dejarnos llevar, sin ella no nos transportaríamos
a otra dimensión cuando nos encontramos sumergidos en una combinación de
sentimientos. Simplemente sin ella no seriamos nada, quizá soy demasiado
extremista, sin embargo varios en algún momento habrán dicho “Con esta me identifico” “es cierto”.
Hace unos
instantes estaba mirando tv específicamente un programa por cable, estaban hablando
del amor y el odio. Se preguntaban los conductores junto con los invitados ¿por
qué se odia? ¿Se odia cuando has amado a alguien? ¿Se puede odiar después amar?
Creo que la respuesta para todas estas interrogantes es que ambos conceptos los
relaciono con la música y el baile.
Es decir
la música vendría ser el amor eso que te deja llevar que en algún momento te
hace sentir o trasladarte a un momento especial. Por otra parte el odio es el
baile, aquel que te hace actuar de manera automática, sin pensar lo que digas,
sin importar si lo haces mal o bien. Sin
embargo estos elementos son esenciales para todo ser humano, a veces uno no se da cuenta con cuál de ellos nos identificamos.




